
«Hermano de la palabra valiente,/ periodista por oficio,/ locutor por pasión ardiente,/ eras la voz que amanecía/ antes que el sol tocara/ los tejados del pueblo.»
Elis Omar Salas, desde Lima, Perú 3-3-2026
El 20 de marzo del 2025, con el fondo de la canción Como te extraño mi amor de Leo Dan, Walter escribió en su Instagram walterjaimes09: “Te amo tanto Mi Hermosa Madre, te extraño tanto, te recuerdo a cada instante de mi vida, ya son 19 años de tu partida física pero sigues en mi corazón viva, recordarte hoy al igual que todos los días es fuente de inspiración para seguir creciendo, tus consejos fueron muy acertados, te agradezco la vida, te amare por siempre Mi Norma…” ¡Qué bonito recuerdo a la madre ausente y omnipresente!, ¡que hermosa forma de agradecerle el don de “la vida” y los consejos “acertados” como guías de su existencia “para seguir creciendo”! y es que la vida de Walter para nada fue fácil, bien lo dijo el poeta Antonio Machado “se hace camino al andar” o al desandar diría yo.
Recuerdo a Walter Alexander Jaimes -quien nació a 50 metros de mi casa paterna- en Mesa de Adrián, Bailadores el 9 de diciembre de 1976, del vientre de una mujer de excepcionales virtudes humanas y acendrada fe religiosa: Zoraida del Carmen Jaimes, mejor conocida como “Norma”, su padre Rodolfo Riess -a quien nunca conoció- era un alemán nacionalizado en España que murió en el Táchira y fue enterrado en una fosa común. Walter fue bautizado en la iglesia de Candelaria por el Pbro. Antonino González C.P. y la partida está firmada por el reverendísimo padre Ramón Emilio Pernía Noguera el 24 de marzo de 1984, sus padrinos: José Enrique Jaimes y Lidia Parra. Estudio la primaria en la Escuela José Gregorio Ramírez, la educación secundaria y el bachillerato en el Liceo Bolivariano Dr. Gerónimo Maldonado,h.

Walter vivió una infancia difícil y trashumante, criado severamente por su padrastro quien nunca entendió que: “Cuando sientas que no puedes hacer lo correcto por el otro padre, has lo correcto por tu hijastro…”, le tocó vivir un tiempo en Mérida, regresó y decidió tardíamente continuar sus estudios universitarios de manera simultáneamente en la Universidad Bolivariana de Venezuela y el Núcleo Universitario de la ULA en Tovar, alcanzando las licenciaturas de Comunicación Social y Artes Visuales, respectivamente. Lo que le permitió ingresar a Radio Occidente como promotor de la Unidad Educativa Radio Occidente y hacer sus pininos en la Radio con un programa los viernes.
A la par que empezó a trabajar de docente en el liceo nocturno de Tovar y Bailadores. Esa tiple condición de docente, comunicador social y cercanía con los artistas, lo convirtió en un hombre bien visto en el mundo cultural, ganando adeptos para sus causas que fueron abriéndose espacios en las redes sociales donde se manejaba con gran acierto y particularidad, últimamente se sentía orgulloso de esa aceptación por parte de quienes le seguían, sobretodo en sus constantes notas necrológicas que eran su fuerte, en lo personal le decía deje de estar publicando muertos y dedicase al mundo cultural… incluso hace semanas incursionamos con un segmento “Tovar en poesía” cuyos tres últimos Reel los grabamos en la biblioteca de mi casa, uno de ellos se quedó en su celular y el fin de semana de su trágico final debíamos grabar otros más.
Walter nunca se imaginó que un buen día todas las páginas de las crónicas policiales serien dedicadas a él. ¡Qué contradictorio! Todos merecemos morir en buena lid, bien sea que Dios nos llame cristiana o trágicamente, pero nadie debe morir ante la insania, alevosía y locura de un o unos desquiciado(s) que se ensañen de manera tan atroz contra un hombre bueno que su único pecado fue tener un corazón tan grande y bondadoso, rebosante de amor y ganas de servir a la colectividad. Walter en el fondo fue más ingenuo que habilidoso y creativo.
Tenía razón el Premio Nobel de Literatura portugués José Saramago (1922-2010) al afirmar: “Qué clase de mundo es esté que puede mandar máquinas a Marte y no hace nada para detener el asesinato de un ser humano” aunque a veces dormimos o estamos rodeados de quienes serán nuestros verdugos sin darnos cuenta. Lo que menos importa es quienes fueron las manos que cometieron tan horrendo crimen, sino la forma como lo llevaron a cabo, que en definitiva nos deja una lección: el mundo esta pérdido y sólo lo salva la oración, el reencuentro con Dios y el amor visto como El Motor Supremo que debe guiarnos hacia la Civilización del Amor que haga posible un mundo nuevo, más humano y fraterno.
Hasta siempre compañero y amigo, tu muerte no será en vano, queda tu ejemplo de superación y ganas de destacarse por encima de tanta mediocridad y medias tintas. Ante todo el ser periodista conlleva al compromiso inquebrantable con la verdad y la responsabilidad social, actuando como un faro en medio de la oscuridad contra el poder y la injusticia. Eso lo demostraste con creces y por eso el pueblo se ha volcado a las calles a despedirte como se lo merecen los constructores de ciudadanía. Bien lo dijo el insigne Gabriel García Márquez (1927-2014) el periodismo es “el mejor oficio del mundo” pero a su vez exige investigar a fondo, no mentir nunca y mantener una máxima exigencia ética.
Concluyo con algunas frases que siempre deben ser nuestro norte cuando nos dedicamos al «mejor oficio del mundo»:
«Para ejercer el periodismo, ante todo, hay que ser buenos seres humanos. Las malas personas no pueden ser buenos periodistas» Ryszard Kapuściński
«La mejor noticia no es siempre la que se da primero sino muchas veces la que se da mejor» Gabriel García Márquez
«Hay una sola cosa absoluta, inflexible en periodismo: NUNCA MENTIR» Dante Panzeri
«Mientras haya poder, habrá necesidad de quien lo vigile» J.A. García Avilés
«Una prensa libre puede ser buena o mala, pero sin libertad, la prensa nunca será otra cosa que mala» Albert Camus
Néstor Abad Sánchez
La Abadía, marzo 6, 2026
nestorabadsanchez@gmail.com